MARE NOSTRUM
El aire fresco del mar, acaricia mis sentidos
como dedos misteriosos que fueran tejiendo hilos
hilos de seda y de sal, espuma de encaje blanco
luces lejanas que tiemblan, oscuras sombras de barcos.
La suave brisa marina apacigua los latidos
de los pulsos castigados, de los corazones limpios
de las mentes torturadas, de los impulsos indignos.
Mar, Mare Nostrum nuestra, Mediterráneo cautivo
a cuyas orillas fluyen, secas tierras, verdes pinos
arenas blancas suaves, acantilados altivos
verde limón, amapola, verdes hojas del olivo.
Pueblos de torres azules, de piedra blanca, castillos.
Mediterráneo me muero, me desangro y me desvivo
cada día que transcurre sin poder ver el reflejo
de la luna y las estrellas, sobre tu espejo marino.
Temperamento que asoma al borde del precipicio
que canta, ríe o que llora, vertiendo lágrimas puras
en los riscos, en las olas que se mezclan mar adentro
donde la tierra se pierde, con otros mares ancestros.
Amaneceres rosados que dan paso al sol bravío
al atardecer, perfume de albahaca, jazmines, lirios
y por la noche el susurro, el sonido de los siglos
el vaivén tan dulce y rítmico, mar querido, mar querido,
siempre, siempre, hasta mi adiós quiero sentir tu latido
tu arrullo, tu abrazo suave, tu orilla blanca, tu abrigo.
domingo, 21 de septiembre de 2008
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1 comentario:
Que gran poema, esta mujer tiene un gran talento es como si se hubiese reencarnado en ella Garcia Lorca, tendrian que contactarla editoriales para que publiquen este poema y otros que pueda haber escrito. Enhorabuena por el poema. Elena
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