SUEÑO IMPOSIBLE
Tarde de domingo llena
de desilusión y lluvia
libro sólo, abandonado,
mudo testigo vencido
pues ya sabe que esta tarde
no lo tendré como amigo.
Vaso de wisky vacío
teléfono que no suena
el reloj marca las horas
que van pasando con pena.
Miro por el ventanal
con la esperanza secreta
de verle por fin llegar
bajo la tormenta fiera.
Goterones van marcando
mis lágrimas que no cesan
la tarde sigue avanzando
como ejército de piedra,
lento, pesado y oscuro
pensando que va a llegar
con seguridad a la meta.
No quiero seguir llorando
ni desesperar inquieta
me recluiré en la noche,
dejaré la puerta abierta
y arrebujada en mi cama
esperaré a que amanezca.
Si vuelves te acogeré
más si no te vuelvo a ver
te recordaré por siempre
como el sueño que no fue
como el amor imposible
que nació y murió a la vez.
sábado, 27 de septiembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario