viernes, 10 de octubre de 2008

Desde mi cama vacia

Cuando cerraste la puerta
pensé, todo se ha acabado
pero comencé el camino,
se puso en marcha la tregua.

Ni una sola madrugada
dejé de llorar mi pena,
ni un solo día pasó
sin que el sol ya no saliera.

Desde mi cama vacía
veía alejarse la playa
que antes cuando estabas tú
se acercaba a mi ventana.

Las gaviotas que hace un tiempo
alegraban mis mañanas
ahora son aves siniestras
que se burlan con venganza.

Te despediste hasta nunca,
se acabó ya la esperanza
y mi alma tan vencida
se derrumbó y se hizo lágrima.

Todo eras para mí
el porvenir, la esperanza,
mi cuerpo era una rosa
que se abría para ti
al nacer de nuevo el alba.

Ha pasado ya algún tiempo
y aunque no puedo aún vivir
noto un latido de calma
un rayito de esperanza
algo que empieza a nacer
y despierta en mis entrañas.

Solo me queda una duda,
si volvieras otra vez
cual sería mi reacción
¿Serian bellas las gaviotas
o tal vez se ocultaría
el mar detrás de las rocas?.

Algún día puede ser
que otra vez sea una rosa
sin espinas y entregada
de nuevo al amor, dichosa.

No hay comentarios: