Granada, vega, canción,
claveles en las ventanas,
arte que brota del suelo
que sube por las murallas,
igual que una enredadera
de jazmines perfumada.
Yo fui niño en mi Granada
yo corrí por sus jardines,
su moreria, sus plazas,
mi alma pura, adolescente,
se nutrió de arte, de raza,
y cuando tuve que irme
mientras el tren se alejaba,
guardé dentro de mi ser
el olor fuerte de azahar,
el taconeo, la zambra
y el murmullo de las fuentes
que le dan vida a La Alhambra.
Perdida en la madrugada
mi niñez quedó en Granada.
lunes, 6 de octubre de 2008
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1 comentario:
Me han gustado tus poesías, a ver si publicas más, que amenizan las tardes lluviosas.
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